Para el 2020, el Gobierno central proyecta un déficit fiscal global en sus finanzas de un 2% del producto interno bruto (PIB), lo que para cubrirlo, representa una necesidad de financiamiento por un monto de 96,193 millones de pesos, revela el Ministerio de Hacienda en su informe sobre la Política Presupuestaria para el próximo año.

Este porcentaje es mayor al déficit fiscal originalmente estimado para el presente 2019, cuando se divulgó su primera estimación, el 29 de junio de 2018, en el correspondiente informe sobre política tributaria para el siguiente presupuesto anual. En ese primer informe, el déficit fiscal se estimó en 1.4%, lo que es significativamente inferior al 1.7% actualizado más recientemente.

Entonces, entre el informe de junio de 2018 y el de junio de 2019, la estimación del déficit fiscal del presente año aumentó en 0.6 puntos porcentuales. Y a esto se le suma que, para el 2020, se estima en 2% del PIB.

El déficit fiscal se financia con más endeudamiento interno y externo, o con más crecimiento económico y recaudación de impuestos, o con ambas cosas a la vez.

En el último informe sobre la consulta anual del artículo IV, el l Fondo Monetaria Internacional estimó que al 2018, el monto de la deuda pública consolidada dominicana había escalado al 53.1% del PIB, como resultado de “déficits estructurales persistentes”, que estima en 4.5% del PIB.

En comparación con diciembre del 2008, y hasta julio de 2019, la deuda del sector público no financiero aumentó en 2,000 millones de dólares, para situarse en 34,534 millones de dólares, revelan las estadísticas de Crédito Público.

A esto se le suman los valores en circulación del Banco Central, cuyo monto equivalente en dólares supera los 11,757 millones en esa moneda.

Aun así, en su informe sobre la Política Presupuestaria del 2020, Hacienda se refiere a “los mayores esfuerzos en términos de consolidación fiscal, en referencia a la “estrategia que ha venido implementado la actual administración”. Según Hacienda, esa estrategia está orientada a “disminuir las necesidades de financiamiento del sector público”, lo que se dice que se sustenta en la generación de superávits primario. Según Hacienda, el objetivo de esta estrategia es mantener “una trayectoria sostenible de la deuda pública en el mediano y largo plazo”.

Pacto olvidado

Hace más de siete años, mediante la aprobación y promulgación de la Ley 1-12 sobre la Estrategia Nacional de Desarrollo, la sociedad dominicana se comprometió a concertar y comprometerse con tres pactos para el desarrollo, entre los cuales se incluye el fiscal.

El artículo número 36, de esa Ley vigente e incumplida, establece que “se consigna la necesidad de que las fuerzas políticas, económicas y sociales arriben a un pacto fiscal orientado a financiar el desarrollo sostenible y garantizar, la sostenibilidad fiscal a largo plazo, mediante el apoyo sostenido a un proceso de reestructuración fiscal integral y el marco de una ley”.

El presente gobierno, y sus dos administraciones anteriores, encabezadas por el presidente Danilo Medina, ha incumplido sistemáticamente el mandato de esta ley, en lo que se refiere al componente fiscal, al no convocar a diálogo para convertir en realidad una estrategia sostenible.

El miércoles pasado, en la Cámara Americana de Comercio, el titular de la Dirección General de Impuestos Internos, Magín J. Díaz, declaró lo siguiente: “Debo advertir además que el sistema tributario no resiste la postergación de una reforma profunda que actualice el Código Tributario, vigente hace más de 25 años, muy rezagado con relación a lo que son la economía y la sociedad de hoy. El funcionario agrego; “Esta es una tarea que debemos asumir bajo consenso, con determinación, espíritu de equidad y sin populismo político ni populismo corporativo”.

Mientras tanto, la deuda pública crece sin dar señales de detenerse.