SANTO DOMINGO.- En el Senado de la República cursa un proyecto que está siendo estudiado por la comisión de justicia y que busca regular y legalizar de manera formal el trabajo doméstico en la República Dominicana.

El objetivo principal de este proyecto de ley, autoría del senador Aris Yvan Lorenzo, es elevar la calidad de vida de los trabajadores domésticos, para lo cual se normarán los derechos laborales, de seguridad social y educacional, convirtiendo así el trabajo doméstico de informal a formal bajo las disposiciones modernas profesionales.

De rendirse un informe favorable para esta pieza, los trabajadores domésticos tendrán derecho a seguridad social, garantía de pensiones, servicios de salud, riesgos laborales cubiertos, cotizaciones para seguro de salud, remuneración legalizada, contrato garante, libertad sindical y prestaciones laborales.

En este nuevo proyecto se contempla la creación de un Consejo Laboral del Trabajo Doméstico, que estará integrado por el ministro de Trabajo, el gerente general de la Seguridad Social, un representante de los empleadores domésticos, un representante de los trabajadores domésticos, el director del Comité Nacional de Salarios y el director general de Trabajo.

Este nuevo Consejo pondrá en ejecución la la formalización y dignificación del trabajo doméstico y establecerá criterios para convertir en empleos formales y de carrera a los actuales oficios informales domésticos.

Asimismo, este equipo público convendrá un mínimo de salario para los trabajadores domésticos que deberá ser tomado en cuenta por los empleadores a la hora de formalizar un contrato.

En este proyecto también se establece que los colaboradores de turnos a tiempo completos deberán tener un descanso semanal de 36 horas continuas, los de medio tiempo tendrán ocho horas semanales y los trabajadores ocasionales deberán pactar sus descansos en sus contratos.

Un punto que recalca con énfasis el legislador en su iniciativa es la educación de los trabajadores y la formación laboral. Para esto, la estudiada ley dispone la creación de una escuela laboral doméstica para que los trabajadores se entrenen en cada una de las especialidades que implica esta área laboral.

Además, se establece “de alta prioridad y obligatorio” que cada trabajador doméstico vaya a un centro de estudios y, para esto, los Ministerios de Educación y de Educación Superior supervisarán el cumplimiento de este mandato.

Los trabajadores domésticos con edades inferiores a los 40 años están obligados a cursar los niveles de inicial y básica de educación, mientras que los mayores de 40 que no hayan alcanzado la educación inicial, podrán ralizsr entrenamientos cortos.

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