SANTO DOMINGO.– El dirigente de la Fuerza del Pueblo, José Peña Santana, advirtió este jueves que ningún plan de austeridad tendrá legitimidad moral ni credibilidad económica mientras el Gobierno pretenda presentar como sacrificio nacional medidas que no tocan el verdadero núcleo del gasto improductivo del Estado dominicano.
Peña Santana consideró desacertada la decisión de reducir en un 50 % los recursos destinados a los partidos políticos, al entender que el impacto financiero de esa medida resulta mínimo frente al volumen real de recursos que el Estado pierde cada año entre ineficiencias administrativas, estructuras burocráticas sobredimensionadas, gastos discrecionales y debilidades en los organismos de recaudación.
“El secretario de comercio exterior aduanero y logística en los negocios internacionales de FP expresó: “La estabilidad fiscal de una nación no se construye debilitando el pluralismo democrático ni restringiendo la capacidad operativa de la oposición. Se construye administrando correctamente el Estado, fortaleciendo los controles internos y cerrando las filtraciones que durante años han drenado recursos públicos sin consecuencias reales”.
El dirigente político sostuvo que la austeridad auténtica debe comenzar en el propio aparato gubernamental, particularmente en el crecimiento sostenido del gasto corriente, la expansión de nóminas administrativas, el uso excesivo de publicidad oficial, los viajes innecesarios, las consultorías de cuestionable utilidad y el endeudamiento destinado a obras cuya rentabilidad social muchas veces no resulta visible para la población.
Afirmó que mientras se anuncian restricciones para los partidos políticos y sacrificios para la ciudadanía, importantes áreas del Estado continúan funcionando bajo esquemas administrativos donde el control del gasto y la eficiencia institucional siguen siendo tareas pendientes.
Peña Santana manifestó además preocupación por el manejo técnico de determinadas instituciones vinculadas a la recaudación y al comercio exterior, señalando que el país no puede permitirse improvisaciones en organismos responsables de sostener gran parte de los ingresos públicos.
“Las instituciones recaudadoras no pueden convertirse en espacios de experimentación administrativa ni de aprendizaje sobre la marcha. Son estructuras altamente sensibles para la estabilidad económica nacional y requieren experiencia, supervisión permanente y capacidad técnica real”, indicó.
Explicó que en áreas estratégicas como puertos, aeropuertos, controles aduaneros y logística internacional, pequeñas distorsiones administrativas pueden traducirse en pérdidas millonarias para el Estado, afectando directamente la capacidad de inversión pública y el equilibrio fiscal.
“El problema fiscal dominicano no está en los recursos que reciben los partidos políticos. El verdadero desafío está en la calidad del gasto público, en la eficiencia recaudatoria y en la capacidad del Estado para administrar con transparencia y disciplina los recursos que pertenecen a todos los dominicanos”, sostuvo.
El dirigente de la Fuerza del Pueblo afirmó que la sociedad dominicana está reclamando coherencia, racionalidad y ejemplo desde el poder, no medidas simbólicas orientadas a generar titulares momentáneos sin atacar las causas estructurales del deterioro económico y financiero.
“La austeridad no puede comenzar debilitando la democracia mientras el desperdicio administrativo permanece intacto”, puntualizó Peña Santana.



