Si hacemos un estudio per memorizado sobre la política en nuestro país, nos podemos dar cuenta que durante mucho tiempo, se ha aplicado la Simbiosis para poder estructurar un buen proyecto que dé al traste con buenos resultados

En el año 1929 cuando el movimiento o partido de Estrella Ureña se acercó al general Rafael Leónidas Trujillo, para ese tiempo jefe de las fuerzas armadas, para estructural una buena agrupación pueda que competir con el presidente de entonces “Horacio Vázquez”, movimiento este que a través de los vínculos y posterior trabajo, le dio la victoria abrumadora.

En el año 1962, se produjo otra entre el PRD, y los trujillistas que para ese tiempo, representaban una gran fuerza y ​​también lograron una gran victoria frente al “ciclón” Unión Cívica Nacional, es bueno resaltar que a esta alianza los opositores le llamaron la alianza de “Maco con Cacata”,

En el año 1974, se hace uso de la Simbiosis de nuevo entre el PRD, y el PQD, a la cual le llamaron el “Acuerdo de Santiago” los cuales no asistieron a las elecciones de ese año por asuntos que todavía no lo han explicado , pero en el año 1978 lograron una abrumadora victoria frente al otro poderoso partido Reformista,

En el 1996, se produce una nueva Simbiosis, o especie de alianza entre el PRSC, y el PLD, para derrotar por la mínima al Doctor José Francisco Peña Gómez y el PRD.

 Cabe resaltar que cada una de estas alianzas se hizo en lineamientos muy diferentes, algunas veces extremas, que antes de darse cuenta de que ninguna mente humana se las podía imaginar,

La experiencia dominicana demuestra que la capacidad de negociación es un mecanismo que se pone al servicio de la gobernabilidad democrática y puede reforzar el proceso de institucionalización de la política como tal.

“Si todas esas Simbiosis se han dado?, porque entre el partido de gobierno y el otro poderoso PLD no se puede dar?

 

Autor: Francisco Méndez Batista (Igua)

 

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