SANTO DOMINGO.- Mario Redondo Llenas recuperó su libertad este martes tras cumplir 30 años de prisión por la muerte de su primo José Rafael Llenas Aybar.
A su salida del penal Najayo-Hombres, en San Cristóbal, Redondo Llenas reflexionó sobre lo ocurrido y aunque reconoció que tal vez no sea la persona indicada para aconsejar, manifestó que nunca es tarde para empezar a actuar mejor.

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“Me entra la preocupación de que quién soy yo para estar dando consejos, ahora, desde la más absoluta humildad lo mejor que se me ocurre a mi es que nunca es tarde para empezar a actuar mejor”, manifestó Redondo Llenas al responder preguntas a periodistas que cubrieron su salida del penal.
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Dijo estar consciente de que en la vida se puede tener la mejor intención y justificaciones concretas de arrepentimiento, pero que siempre van a existir incrédulos que pensaran que dicho arrepentimiento no es genuino.
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“Entonces, insistir en el buen camino es muy fácil decir eso es lo correcto, y lo es, pero cuando tú caminaste, y anduviste mal tienes que tomar una decisión, o sigo mal o enderezo. Y enderezar no siempre cuenta con el aplauso, el apoyo, sino lo que cuenta es con más dudas, con más críticas y creo que ese es un problema que está”, acotó.
Reconoció que lo ideal siempre será reconocer el error que haya cometido, “pero también hay que tener el coraje, el valor, y digo yo, la suerte de echar para atrás y empezar a caminar mejor”.
Origen del caso
El niño José Rafael Llenas Aybar, quien tenía 12 años, desapareció de su casa en Santo Domingo el 3 de mayo del 1996, supuestamente engañado por su primo Redondo Llenas quien lo llevaría a una supuesta exhibición de motocicletas.
El 4 de mayo el menor fue hallado en el referido arroyo, envuelto en cinta adhesiva, dando paso a la investigación judicial iniciada el 5 de mayo, cuando fueron arrestados los dos hombres.
Entre mayo y junio, el caso adquiere una enorme cobertura mediática, por la brutalidad del crimen y la relación familiar entre la víctima y victimario.
La investigación experimentó diversas situaciones, como contaminación de la escena del crimen, pérdida de evidencias, como ropa y objetos, y una autopsia realizada en condiciones inadecuadas.
Entre 1996 y 1997 se inició uno de los juicios más seguidos en la historia del país, donde incluso surgieron presuntas menciones de culpabilidad contra Luis Ángel Palma de la Calzada y Martín Ángel Palma Meccia, familiares de la entonces embajadora de Argentina, pero lograron evitar el proceso judicial amparados en la inmunidad diplomática.
En enero de 1997, Redondo Llenas y Moliné Rodríguez fueron condenados a 30 años de prisión por asesinato premeditado.
Dos años más tarde, en 1999, la pena de Moliné Rodríguez fue reducida a 20 años, al considerarlo coautor del crimen.
Siete años después, el 26 de septiembre de 2006, la Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia dejó como definitiva la condena de 30 años contra Mario José Redondo Llenas y de 20 años contra Juan Manuel Moliné Rodríguez. Asimismo, se ordenó el pago de una indemnización de RD$5 millones a cada uno de los padres del menor.
Moliné Rodríguez, en 2007 y 2009 solicitó libertad condicional, pero la misma fue rechazada en ambas ocasiones.



