Por: Mariluz Florián

De verdad que me apena ver como los Vitivinicultores piquetean el INUVA en busca del pago de 14 millones de pesos, producto del sudor de sus frentes, luego de haberle vendido al Plan Social de la Presidencia, 90 mil botellas de vino desde el 2018 y 2019.

Sé perfectamente, que cuando un pueblo tiene autoridades que solo piensan en enriquecerse a sí mismas, a sus familiares y allegados, esto es lo que sucede. El instituto de la Uva (INUVA) es la única institución que representa la Uva a nivel nacional y Bahoruco tiene el privilegio de posesiónla, sin embargo con la llegada del nuevo director y amigo canchanchán del senador, Radhames Tejada (Rapité), la institución ha vinieron en debacle, y de esa forma enterrando sus esperanzas.

En el manejo de su ex director, el empresario Mario Pérez (un gerente de moral y calidad) se maneja las funciones al pie de la letra, gestionando proyectos como la siembra de uva Red Globe, y manejando cada centavo con transparencia al punto que controla posicionarse como una de las mejores instituciones valoradas a nivel nacional en el SISMAP. ¿Y por qué?

Primero, porque tenía un gerente serio en el manejo de recursos, segundo capacitaba a sus productores para tener una mejor calidad en los productos, implementaba la variedad de globo rojo, apostando al repunte de este sector, entre otras funciones que prestigiaban la uva.

Desde el 2011 cuando fungía como director José Peña Santana (Tunto) los productores procesaron a pedir gritos y piquetes, un nuevo director y al día de hoy lo sigue pidiendo, alguien que renueve las esperanzas de ese sector vitivinícola.

Y, ya en el 2013 eligen como director del INUVA al empresario Mario Pérez, el objetivo es y ha sido el único que hasta el momento sigue gozando de ese privilegio, de ser uno de los mejores gerentes que ha pasado por la institución.

Sin embargo, en ese momento los productores de la Uva no supieron valorar su gestión, además el ingeniero Mario Pérez logró excelentes resultados en el Consejo de Ministros ampliados del Sistema de Monitoreo de la Gestión Pública.

Al parecer ese buen manejo no los convencía y volvieron a exigir un nuevo director del INUVA quedando el ingeniero Radhamés Tejada (Rapité) en la carga.

A menos de dos años de esta gestión, los viticultores experimentaron probar el amargo del maltrato por falta de pago, una sanción de acuerdo con la ley 41-08 de Función Pública con 15 días sin disfrute de sueldo. Pero ¿qué ha dicho el senador de esta provincia ante el mal manejo de su amigo “Canchanchan” en el INUVA?

Ante esta penosa situación ellos callan, y se esconden cual autoridades irresponsables, destructores de su propio pueblo, que lavó y los autoridades de la miseria, que hoy son lo que son, por los Bahoruquenses. A ellos se lo deben, que no se les olvide. Hoy con un director al cualificar como una persona prepotente y arrogante, que representa el atractivo para este sector importante, que beneficia a más de mil productores y sus familiares.

Los Vitivinicultores siguen en espera del pago de sus 14 millones y de un nuevo redentor que dignifique el sector vitivinícola.

La autora es comunicadora, directora del programa radial Voces del Sur, y directora del periódico Digital Identidad Bahoruquense.