Santo Domingo.- Altagracia Pérez Méndez, de 79 años, conocida en Pedernales como Celeny, rogó al presidente Luis Abinader que le ayudó a recuperar sus 1,101 tareas que heredó de su padre, un fundador de aquella provincia fronteriza.
Hija de Bienvenido Pérez González, Celeny dice que su familia llegó a Pedernales en 1920 y que en 1954 Trujillo le posesionó como propietarias de sus tierras, ubicadas en Los Olivares.
Trujillo entregó todos los papeles a mi papá, pero con Hilda. el ciclón de 1955, se nos perdió. “Pero yo tengo un documento donde se recogen los testimonios de que se trata de una propiedad de mis hermanos, mía y de mis hermanas y eso lo sabe todo el mundo allá” (en Pedernales).
Pérez Méndez viaja de pueblo en pueblo y de una oficina pública a otra con tal de conseguir el restablecimiento de sus derechos, pero en sus más de tres años de gestión de los resultados, al parecer, solo le llevan a dislocamientos.
En el Instituto Agrario Dominicano (IAD) le reconozcan los documentos que presentan porque allí están registrados y en el Catastro le recomendaron acudir a los servicios jurídicos privados.
La echan a tiros
“Estamos vivos para contarlo”, dijo Celeny con sus cañas y su cara cicatrizada por los años, pero con el ánimo de cualquier mozalbete. “Me han echado a tiros de mis terrenos, heredados de acuerdo con la ley y los testimonios de todos los pedernalenses de nuestros tiempos”.
Sus más de 200 cabezas de ganado se las mataron todas, a veces hasta dejaban la carne.
Celeny cuenta que su padre murió de una depresión al ver con impotencia cómo le dejó sin el patrimonio que había constituido desde que llegó a Pedernales en 1920, cuando apenas contaba con 13 años de edad.
Por dos cheles y medio
Celey cuenta que su madre, María Leonidas Mémdez de Pérez, compró 55 tareas por dos cheles y medio en 1927.
Esas tierras, identificadas con los bonos de la minera Alcoa Exploration Comany que explotaba la bauxita en la zona, es asediada por los invasores que, en algunos casos, ya han ocupado varios metros.

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