Por Ing. Andrés Ruiz

 

Viendo una serie de acontecimientos que a diario suceden en el sector agropecuario, nos preguntamos, ¿Acaso esto fue lo que nos prometieron?

No creo que mi clase haya sufragado, para que luego de 20 años de estabilidad y crecimiento, se presenten temas típicos del atraso y el subdesarrollo, por ejemplo, los que fuimos funcionarios del sector agropecuario, nos tocó trabajar de la mano con técnicos de la oposición, hoy funcionarios que conviven y disfrutaban de comodidades y estabilidad al igual o más que los del gobierno de turno.

Pues como colegas que éramos, nunca permitimos que uno solo de esos compañeros de trabajo, alberga alguna duda sobre la existencia o no de su sueldo el día del pago, si por algún error uno que otro no lograba recibirlo, nos movíamos de firma inmediata para que nuestros superiores, den respuesta siempre positivas a quienes no recibieron el pago de su salario.

Pero oh sorpresa, ahora los profesionales del sector agropecuario, aparecen cancelados, y no encuentran un chapulín que los defienda, ¿Acaso ese fue el cambio que ofrecieron?

 

A todo lo antes expuesto se suman los calamidades de los productores, donde han sido suplantado por los importadores, pues no obstante tener que comprar los insumos muy caros que han sobre pasado hasta el cien por ciento 100% de aumento, como es el caso de los fertilizantes de mayor uso de la caficultura.

 

Un saco de abono  triple 15 que de 1200  ha pasado a 2500, o la urea que de 1500, supera los 3,000  mil el Quintal, entre otros, insumos, y lo peor de todo que al momento de vender su cosecha, el agricultor no recibe ayuda del estado, que tampoco brinda los servicios que demanda la producción de alimentos, tales como preparación de tierras e insumos. Yo pregunto a eso se le llama cambio?

SHARE