Por Euri Cabral.- La mayor parte del mundo político dominicano se pregunta si el PLD logrará realizar su consulta presidencial de octubre sin que se produzca un conflicto de dimensión significativa, que pueda echar por la borda todo el esfuerzo que está haciendo esa organización para renacer, fortalecerse y ser un factor de poder de cara a las elecciones del 2024.

            Por lo que se conoce, hasta el momento actual el proceso de consulta camina en orden y sin ningún problema. Los seis aspirantes han mantenido los niveles de respeto, tolerancia y cuidado en el desarrollo de sus actividades proselitistas. Ninguno ha expresado nada fuera de orden, ninguno de ellos se ha quejado y todos han desarrollado una campaña ejemplar hasta el día de hoy. 

El hecho de que la comisión que dirige los trabajos de la consulta esté encabezada por Alejandrina Germán y Andrés Navarro, es una garantía de que las cosas se harán sin favoritismo y sin posibilidad de acciones fraudulentas. Esas dos figuras son muy respetables y jamás se prestarían a legitimar un chanchullo o fraude. 

Y el procedimiento de que todas las decisiones que toman se hacen en coordinación y consensuadas con los seis aspirantes, es un muestra de que dicho proceso camina por una ruta de transparencia, integridad y limpieza que nadie se atreve a desmentir o cuestionar.  

            Otro elemento que ha servido de soporte importante para que la consulta del PLD esté caminando correctamente, es el hecho de que el líder y presidente de ese partido, el expresidente Danilo Medina, ha mantenido una posición neutra, de equilibrio y equidistancia de todos los aspirantes.

 Danilo se ha cuidado de no apoyar ni favorecer a nadie en la contienda y es una garantía de primer orden para que el domingo 16 de octubre en la noche, el PLD de una señal de unidad y fortaleza a la sociedad dominicana. Si esa noche aparece Danilo junto con el candidato o candidata ganadora y los cinco aspirantes que no sean favorecidos, todos juntos celebrando el éxito del proceso, justo en ese mismo momento hay una variación significativa del panorama electoral dominicano. 

            Cuando el PLD ya tengo candidato o candidata presidencial, se eliminará la desventaja relativa que tiene hoy en día frente al PRM y la Fuerza del Pueblo, que ya tienen sus candidatos. Todas las encuestas para medir las simpatías en cuanto a la presidencia de la República, que se realizan hasta el mes de octubre, tienen un sesgo de debilidad pues hay uno de los principales partidos que no tiene su candidato. Después de octubre, ya las cosas serán diferentes y la realidad irá cambiando de manera significativa. 

            Como todo apunta a que el PLD elegirá sin problemas su candidato o candidata y se unificará en torno a quien resulte elegido, entonces el panorama electoral se transformará. Los seis aspirantes saben muy bien eso y están conscientes de que por encima de sus aspiraciones personales están los intereses de su partido.

 Y para ellos lo más importante es el retorno al poder para evitar que el actual gobierno siga afectando las grandes obras y los grandes adelantos logrados durante los gobiernos peledeístas. 

Los seis aspirantes del PLD saben muy bien que todos se necesitan y que deben aunar esfuerzos para lograr que esa entidad política pueda enfrentar los retos que tiene encima, para que continúe su proceso de fortalecimiento orgánico y camine totalmente unificado para ser opción real de poder en el 2024.

 Al parecer, y por cómo se han comportado, todos entienden esa realidad. El hecho de que los seis (Luis, Maritza, Francisco, Abel, Margarita y Karen) hayan firmado con su puño y letra, un Pacto de Respeto a los resultados y de apoyo a quien resulte elegido, es una muestra de madurez política y una señal muy positiva de que nadie cuestionará la legitimidad del proceso y todos caminarán por la misma senda de la unidad y el respeto. 

La suerte está echada para el PLD. Octubre 16 es una fecha crucial que determinará su presente y su futuro. Si ese partido, como todo evidencia, sale de su proceso de consulta sin ninguna crisis ni cuestionamiento, dará un paso muy firme para reconquistar el poder en el 2024. 

Si ese candidato o candidata elegida, el que sea,  no tiene cuestionamiento interno, es apoyado por los otros cinco que no fueron favorecidos y por la estructura de ese partido, de seguro que se colocará como una opción con muchas posibilidades de hacer que ganen las elecciones y el PLD vuelva a dirigir los destinos de la nación dominicana a partir de agosto del 2024. 

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